¿Sabes como favorecer la Floración de tus Plantas?

La floración de las plantas en casa, algo parecido a un capricho, puesto que no está garantizada ni es regular, es la suprema recompensa a todas nuestras atenciones. Ello se debe sobre todo a condiciones de cultivo inadaptadas y a un ritmo biológico inadecuado.

La floración es el desenlace del ciclo vegetativo de una planta. En gran número de especies, la abertura de las flores es anual y se produce en épocas muy precisas.

En el jardín, por ejemplo, las forsitias florecen en invierno, los tulipanes en primavera, las petunias en verano y los asters en septiembre.

Algunas plantas, en cambio, se muestran mucho más avaras en sus floraciones. Es el caso de especies que requieren varios años para alcanzar la madurez, como algunos cactos, cuyas flores sólo aparecen en individuos de más de diez o quince años. En el extremo, algunos bambúes florecen solamente hacia los ochenta o cien años.

En las regiones sometidas a un ciclo estacional bien definido, las plantas florecen prácticamente todos los años, influidas por las condiciones climáticas. Experimentan un período de crecimiento (primavera, verano), seguido por una lentificación del crecimiento (otoño) y una parada vegetativa total (invierno).

El ritmo biológico de las plantas está ligado a las estaciones y la mayoría de las especies efectúa un ciclo vegetativo completo en un año.

En casa, albergamos especies procedentes de diversas regiones, a veces incluso del otro hemisferio y acostumbradas a condiciones climáticas muy diferentes. Por tanto, es normal que a veces surjan problemas de floración.

Sufrir para florecer.

Todo ser vivo se encuentra programado para reproducir su especie. En los seres primitivos, como los vegetales, “el instinto de supervivencia” es el que prima. Tienen que experimentar condiciones desfavorables, el invierno en el caso de las plantas de nuestros jardines, la estación seca cuando se trata de especies de origen tropical, para que se active el proceso reproductivo. Conservadas en un ambiente siempre cómodo, como suele suceder en nuestros interiores, las plantas no “experimentan el deseo” de reproducirse. Es, pues, necesario colocarlas en condiciones más difíciles para provocar el fenómeno de la floración.

La influencia de la temperatura.

Lo primero que favorece la formación de flores es la diferencia de temperatura entre el día y la noche. Una planta instalada en una habitación cuya temperatura oscile permanentemente entre 18 y 20 ºC, sólo producirá hojas. En cambio, si se llega a 15 ºC por la noche, es muy probable que aparezcan los botones florales. En muchas especies, un auténtico reposo vegetativo resulta indispensable, con interrupción completa del crecimiento. Los riegos disminuyen en gran medida y la temperatura pude entonces bajar en torno a 10 ºC, si problemas. Por supuesto, estas condiciones sólo pueden realizarse en un invernadero o una galería, aunque se trata del único medio, por ejemplo, para que florezcan muchas orquídeas o cactáceas.

 

2 Comentarios

  1. Francisco Jose

    Gracias por esta información tan interesante.

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    • admin

      El placer es siempre nuestro. Muchas gracias

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